Un viaje al pueblo
Estas cosas bizarras se hacen en verano, pues la gente está casi siempre fuera, en el campo, en la playa, en la piscina y el tiempo de convivencia real se reduce mucho en comparación a lo que podría ser en invierno. No siempre es fácil, pero algo tiene que haber, pues muchos volvemos año tras año.
A veces tu pueblo es simplemente la vista serena de un paisaje visto desde una terraza teniendo alrededor, pero no necesariamente al lado, la gente que más quieres en este mundo.
O la oportunidad de tomarte un aperitivo con los amigos que te conocen desde
que eres pequeño y hablar en el jergo que el grupo creó una vez y que ahora
sirve sólo para sonreir recordando viejos tiempos.
O una piscina donde has visto pasar las cigüeñas mientras hacías la estrella
y en la que has pasado las horas muertas hablando de esto y de aquello, jugando
en el agua con primos, hermanos, amigos…
Mi experiencia comenzó a los seis años, cuando mis padres compraron una casa entre Madrid y la sierra. En un lugar de la provincia de cuyo nombre quiero acordarme…veraneaba una niña feliz. Espero que cuando sean mayores mis hijos puedan decir lo mismo.
La palabra mágica es Colme.
Y la vuestra, ¿cual es? ¿Cual es ese sitio del que conoceis esas costumbres
que no vienen descritas en los folletos publicitarios, esa forma de vivir las
fiestas que sólo los del pueblo saben, esos alrededores difíciles de encontrar
en los mapas o en las rutas tradicionales y que vosotros sabeis al dedillo?
Cada lugar del mundo vivido con profundidad es un sitio especial.
Descubrídnoslo. Lo que para vosotros es una cosa normal, para otros es
un posible viaje original.Tener un pueblo es también sentirse atraido
por cada noticia que sobre él aparece en el telediario y querer investigarla una
vez llegado allí. Es sentirte orgulloso cuando descubren una antigua momia en el
muro de la iglesia, cuando ponen a la luz los restos visigodos encontrados en el
territorio de la Ermita meta de tus caminatas matutinas, cuando construyen un
recinto para la feria de ganadería que tan buena es en la zona o cuando crean
una biblioteca maravillosa con una sección diáfana y luminosa para los niños con
unas vistas a las montañas que te inducen al silencio de forma natural.
Fuente:http://www.eviajado.com